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Por qué mucha gente suspende las pruebas físicas a Guardia Civil

Última actualización: 25/03/2026

Las pruebas físicas de Guardia Civil son uno de los puntos donde más opositores se quedan fuera cada año. Y muchas veces no es por falta de capacidad, sino por errores evitables que se repiten constantemente.

Desde Eblock Formación vemos cómo personas que podrían haber superado las pruebas sin problema, fallan por no haber preparado bien esta parte o por confiarse demasiado.

Si estás preparando la oposición, estos son algunos de los errores más comunes que deberías evitar.

Empezar a entrenar demasiado tarde


Uno de los errores más habituales es dejar la preparación física para el final. Muchos opositores se centran primero en el temario pensando que ya tendrán tiempo de ponerse en forma más adelante.

El problema es que las pruebas físicas no se preparan en pocas semanas. Requieren constancia, adaptación progresiva y tiempo para mejorar marcas. Cuando se empieza tarde, lo más habitual es no llegar al nivel necesario o hacerlo con mucha presión.



No entrenar de forma específica para las pruebas


Otro fallo muy común es entrenar “en general”, sin tener en cuenta las pruebas concretas que te van a exigir. Salir a correr o hacer ejercicio está bien, pero no es suficiente si no trabajas exactamente lo que te van a pedir.

Cada prueba tiene su técnica, su ritmo y su forma de ejecutarse. No es lo mismo correr por tu cuenta que preparar una prueba cronometrada con unos mínimos concretos. Si no entrenas de forma específica, es muy difícil rendir bien el día del examen.

No medir tu progreso


Muchos opositores entrenan, pero no controlan si realmente están mejorando. No anotan tiempos, no repiten pruebas en condiciones reales y no saben si están cerca del mínimo exigido.

Esto genera una falsa sensación de que “vas bien”, cuando en realidad puede que estés justo o incluso por debajo del nivel necesario. Medir tu progreso te permite saber en qué punto estás y qué necesitas mejorar.

Descuidar la técnica


En algunas pruebas, la técnica marca una gran diferencia. No se trata solo de fuerza o resistencia, sino de cómo ejecutas el ejercicio.

Una mala técnica puede hacerte perder segundos, energía o incluso hacer que la prueba no se considere válida. Por eso, es importante no solo entrenar, sino entrenar bien.

No simular condiciones reales de examen


Entrenar en un entorno cómodo no es lo mismo que enfrentarte al día de la prueba. Los nervios, el ambiente y la presión influyen mucho en el rendimiento.


Muchos opositores llegan al examen sin haber probado nunca las pruebas en condiciones similares, y eso les pasa factura. Simular el examen te ayuda a adaptarte a esa situación y a rendir mejor cuando realmente importa.

Lesionarse por exceso o mala planificación


​Otro error frecuente es querer avanzar demasiado rápido. Entrenar más de la cuenta o sin una planificación adecuada puede acabar en lesiones.

Y una lesión en el momento clave puede dejarte fuera directamente. Es mejor avanzar poco a poco, con constancia, que forzar y tener que parar.